Hoy te voy a contar cuáles son los lugares imprescindibles que tienes que ver en Albi, la antigua Ciudad Episcopal roja y, capital del departamento del Tarn.
La primera vez que pisé Albi me encantó. Esta ciudad del sur de Francia tiene algo especial que te atrapa desde el primer momento. No es solo su espectacular catedral de ladrillo rojo o su ubicación privilegiada a orillas del río Tarn. Es la combinación de todo, la arquitectura medieval, la luz del sur, la tranquilidad de sus calles empedradas y ese ambiente auténtico que tanto me gusta encontrar cuando viajo.
Situada en la región de Occitania, Albi es una de esas ciudades francesas que merecen mucho más reconocimiento del que reciben. Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2010, la ciudad episcopal conserva un conjunto arquitectónico excepcional que te transporta directamente a la Edad Media.
Pero lo mejor es que no se trata de un museo al aire libre, Albi es una ciudad viva, con mercados tradicionales, restaurantes donde probar la gastronomía del suroeste francés y una escena cultural muy interesante.
En este artículo te voy a contar todo lo que necesitas saber para visitar Albi, desde los monumentos imprescindibles hasta los rincones más auténticos que descubrí paseando sin rumbo fijo.
💡 SEGURO DE VIAJE
Siempre ha sido muy importante viajar con seguridad, pero hoy en día disponer de un seguro de viaje es algo totalmente imprescindible. Hay muchos países que lo piden para poder entrar, por no hablar de la tranquilidad que proporciona.
Un seguro de viaje con cobertura a todo riesgo te protegerá frente a imprevistos como robos, cancelaciones, lesiones, accidentes, enfermedades…
Te recomendamos los dos seguros que solemos utilizar, con los que tendrás un descuento al contratarlos de nuestra parte, compara ambos y elige el que más te convenga:
💥 ¡¡OFERTAS!! 💥
☑️ SEGURO DE VIAJE DE HEYMONDO: 5% DE DESCUENTO – CONTRÁTALO EN ESTE ENLACE
☑️ SEGURO DE VIAJE DE INTERMUNDIAL: 10% DE DESCUENTO – CONTRÁTALO EN ESTE ENLACE
Indice de la página
- 1 12 Lugares imprescindibles que ver en Albi
- 1.1 La Catedral de Santa Cecilia (Cathédrale Sainte-Cécile): una fortaleza gótica única
- 1.2 El Palacio Episcopal (Palais de la Berbie) y el museo Toulouse-Lautrec
- 1.3 Jardines del Palacio de la Berbie
- 1.4 El casco histórico: piérdete por las calles medievales
- 1.5 Colegiata y Claustro de Saint-Salvi
- 1.6 Hôtel Reynès
- 1.7 Pont Vieux
- 1.8 Museo Lapérouse
- 1.9 Las orillas del Tarn – Berges du Tarn
- 1.10 La Pasarela – La Passerelle
- 1.11 Parque de ocio de Pratgraussals
- 1.12 Los mercados de Albi: el alma gastronómica de la ciudad
- 2 Gastronomía: los sabores del Tarn
- 3 Mis restaurantes recomendados en Albi
- 4 Mapa de lugares que ver en Albi
- 5 Excursiones desde Albi
- 6 Consejos prácticos para visitar Albi
- 7 Descubre otros lugares cercanos a Albi
12 Lugares imprescindibles que ver en Albi
La Catedral de Santa Cecilia (Cathédrale Sainte-Cécile): una fortaleza gótica única
🕒 Horario: todos los días de 10:00 a 18:30 h.
💰 Precio: La entrada a la catedral es gratuita. Cobran 6€ para visitar el Coro de los Canónigos y el Tesoro de la Catedral.
Empiezo por lo más obvio, la Catedral de Santa Cecilia. Es imposible no verla nada más llegar a Albi. Con sus 113 metros de largo, 35 de ancho y un campanario que se eleva 78 metros sobre la ciudad, esta catedral de ladrillo rojo domina completamente el paisaje urbano. Es la catedral de ladrillo más grande del mundo.

Lo que más me impresionó fue su aspecto de fortaleza militar. No es casualidad. La catedral se construyó entre 1282 y 1480, justo después de la cruzada albigense que acabó con los cátaros. La Iglesia católica quería dejar claro quién mandaba, y vaya si lo consiguió con este edificio monumental. Sus muros de ladrillo (cocidos junto al Tarn con arcillas del río), sin apenas ventanas en la parte inferior, y sus contrafuertes cilíndricos le dan ese aspecto defensivo tan característico.
Pero si por fuera la catedral te impresiona, espera a entrar. El contraste es brutal. Pasas de la austeridad exterior a un interior completamente cubierto de pinturas renacentistas. Son más de 18.500 metros cuadrados de frescos y decoraciones que convierten a Sainte-Cécile en la catedral pintada más grande de Europa. Las bóvedas están decoradas con motivos geométricos en azules, verdes y dorados que te dejan sin palabras.
El fresco del Juicio Final, situado en la pared oeste bajo el gran órgano del siglo XVIII, es especialmente impactante. Con 200 metros cuadrados, es la representación medieval más grande del mundo sobre este tema. Los detalles son increíbles, puedes pasarte horas observando las escenas del paraíso y del infierno.

El Coro de los Canónigos
El coro de la catedral de Albi merece una visita aparte, es como una iglesia dentro de la catedral. Para acceder hay que pagar una entrada de 6€ que incluye audioguía, pero vale cada céntimo.
Lo separa del resto del edificio un jubé (coro alto) de piedra blanca tallada con una finura extraordinaria que parece auténtico encaje. Esta valla escultórica se construyó entre 1474 y 1484 bajo el obispado de Louis I d’Amboise, y es una obra maestra del gótico flamígero.

El ambulatorio que rodea el coro está decorado con cerca de 200 estatuas policromadas realizadas por maestros de Borgoña. Se trata de la colección de estatuas más importante de Francia del final de la Edad Media. Entre ángeles, santos y figuras bíblicas, destaca la imagen de Santa Cecilia, patrona de la catedral. Recientemente, tras una restauración, se descubrió que originalmente estas esculturas estaban pintadas en azules y rojos, aunque en el siglo XIX fueron repintadas con tonos más vivos.

El Tesoro de la Catedral
Las salas del tesoro, renovadas recientemente, albergan objetos sagrados de los siglos XIV al XIX. Destacan un báculo episcopal del siglo XIII, una cruz procesional de cristal de roca y el políptico de la Virgen y el Niño de un taller ligur del siglo XIV.
La pieza más fascinante es el facsímil del Mappa Mundi, uno de los mapas medievales más antiguos del mundo. Este documento del siglo VIII muestra cómo se percibía el planeta en la época medieval. El original se conserva en la mediateca Pierre-Amalric de Albi, pero la reproducción expuesta te permite descubrir este valioso testimonio histórico.
El Palacio Episcopal (Palais de la Berbie) y el museo Toulouse-Lautrec
🕒 Horario:
- Del 1 de junio al 30 de septiembre: todos los días de 10:00 a 18:00 h.
- Del 1 de octubre al 31 de mayo: de 10:00 a 12:30 h y de 14:00 a 18:00 h. Lunes cerrado.
💰 Precio: 10€. Gratis para los menores de 18 años.
Justo al lado de la catedral se encuentra el Palais de la Berbie, el antiguo Palacio Episcopal de Albi. El nombre viene del occitano «bisbia«, que significa obispo. Este edificio fortificado del siglo XIII es uno de los castillos medievales mejor conservados de Francia.

Hoy el palacio alberga el Musée Toulouse-Lautrec, que custodia la mayor colección mundial de obras del pintor Henri de Toulouse-Lautrec, nacido en Albi en 1864. Son más de 1.000 obras, incluyendo pinturas, dibujos, litografías y sus famosos carteles publicitarios para el Moulin Rouge y otros cabarets parisinos.
Aunque no seas especialmente aficionado al arte, te recomiendo la visita. Las obras de Toulouse-Lautrec capturan perfectamente la vida bohemia del París de finales del siglo XIX. Sus carteles revolucionaron el diseño gráfico y siguen siendo modernos más de un siglo después.
Jardines del Palacio de la Berbie
🕒 Horario:
- Del 1 de junio al 30 de septiembre: abierto de 8:30 a 20:30 h.
- Del 1 de octubre al 31 de mayo: abierto de 8:30 a 18:00 h.
💰 Precio: La visita a los jardines es gratuita.
No te pierdas los jardines del palacio, situados en el antiguo emplazamiento del Patio de Armas. La entrada al museo es de pago, pero los jardines son gratuitos.

Estos jardines a la francesa, clasificados como Jardines Notables, ofrecen vistas espectaculares sobre el río Tarn, el Pont Vieux y el antiguo barrio de los molinos. Es el lugar perfecto para hacer una pausa y disfrutar del paisaje. Las terrazas escalonadas, con sus parterres de boj recortado sobre gravilla blanca, son de estilo clásico francés del siglo XVII.
🛏 ALOJAMIENTOS RECOMENDADOS EN ALBI
Si buscas un hotel con encanto en pleno centro, el Urban Style Hôtel Lapérouse es una excelente opción. Este hotel de 4 estrellas está en la Place Lapérouse, a pocos pasos de la catedral y del casco antiguo.
Ofrece 27 habitaciones confortables con decoración moderna, camas de calidad superior y minibar gratuito. Lo mejor es su jardín mediterráneo con piscina exterior de temporada, perfecto para relajarte después de un día de visitas. El desayuno buffet es generoso y el personal muy amable.
El Hôtel Alchimy es un hotel boutique de 4 estrellas situado en la Place du Palais, a un minuto del casco antiguo y tres de la catedral. Su ubicación es inmejorable.
Este pequeño hotel de solo 10 habitaciones destaca por su decoración art déco elegante y refinada. Cada habitación está decorada individualmente con aire acondicionado, minibar gratuito, cafetera Nespresso y baño con albornoces.
Tiene un restaurante-brasserie de calidad (L’Alchimy) abierto los 7 días, con terraza para disfrutar al aire libre. Los propietarios, Laura y Nicolas, cuidan cada detalle para que te sientas como en casa.
El casco histórico: piérdete por las calles medievales
Una de las cosas que más disfruté en Albi fue simplemente pasear por su casco antiguo sin rumbo fijo. La ciudad episcopal se extiende alrededor de la catedral y el palacio, formando un conjunto urbano medieval perfectamente conservado.
Los barrios de Castelviel y Castelnou, constituyen un auténtico tesoro que maravilla al visitante. En esta zona el material predominante en las viviendas es el ladrillo rojizo, que se entrelaza con estructuras de madera, creando un conjunto de gran singularidad.

Place Sainte-Cécile
Es el corazón de la ciudad vieja, rodeada por las dos construcciones principales de la ciudad: la Catedral de Santa Cecilia y el Palacio de la Berbie. Aquí tienes a tu disposición terrazas de cafés y restaurantes donde sentarte a observar el ir y venir de la gente, mientras disfrutas de un café o una copa de vino de Gaillac.
Los edificios de ladrillo rojo que rodean la plaza son preciosos, especialmente cuando les da el sol de la tarde. Desde aquí puedes explorar las calles adyacentes.

Place de la Trebaille
En esta plaza encontrarás unos arcos de herradura del claustro de la antigua catedral románica, que se encontraba en el espacio comprendido entre la catedral actual y el Palacio Episcopal.

Barrio del Castelviel
Es el núcleo original de la ciudad y conserva restos de las murallas medievales y casas con entramado de madera. En el suelo, una línea te muestra cuál era la ubicación del recinto fortificado.
Sus calles se distribuyen en el entorno de la catedral y del Palacio Episcopal. Desde la rue du Castelviel puedes hacer una de las mejores fotografías del imponente campanario de la catedral.

Place Savène
Es especialmente fotogénica, con sus casas de colores y balcones llenos de flores. Es uno de esos rincones que parecen salidos de un cuento. De entre todas, destaca la Maison du Vieil Alby, una casa medieval preciosa, que es uno de los lugares más fotografiados de Albi. En su interior hay una exposición permanente sobre la juventud de Toulouse-Lautrec.

Place du Château
Este es el lugar en el que se encontraba el castillo de uno de los obispos más famosos de Albi: Didier Salvi. Aquí puedes hacerte una foto con las letras gigantes de Albi y contemplar un mural precioso pintado sobre una de las casas de la plaza.
Rue Henri de Toulouse-Lautrec
Esta calle estrecha mantiene su atmósfera medieval. Aquí nacieron dos personajes ilustres: el pintor Henri de Toulouse-Lautrec (1864-1901), célebre por sus obras sobre la vida parisina y el Moulin Rouge, y Jean-François Galaup, conde de Lapérouse (1741-1788?), navegante que desapareció en el Pacífico durante su expedición de circunnavegación.
La casa natal del pintor se encuentra en el número 14 y es conocida como el Hôtel du Bosc. Y, junto a ella, se encuentra la del conde de Lapérouse. Tan solo puedes ver la fachada de ambas casas, ya que no se pueden visitar por dentro.
Colegiata y Claustro de Saint-Salvi
Otra joya del casco histórico es la Colegiata de Saint-Salvi, construida entre los siglos XI y XIII. Se trata de la iglesia más antigua de Albi. La mezcla de piedra y ladrillo en su fachada refleja el cambio de materiales entre el románico y el gótico.

Junto a la iglesia se esconde uno de los rincones más tranquilos de Albi. El claustro, construido en 1270, es uno de los más antiguos del sur de Francia. Fue gravemente dañado durante la Revolución Francesa y hoy solo conserva su galería meridional. Pero lo que queda es precioso: arcos románicos de medio punto combinados con capiteles góticos tallados con figuras bíblicas, animales y motivos vegetales.
Si te fijas bien en los ladrillos bajo los arcos, todavía puedes ver las huellas dactilares de los albañiles que fabricaron estos ladrillos hace más de 750 años. Tuvieron que darles la vuelta para secarlos antes de cocerlos, y sus dedos quedaron marcados en el barro para siempre.

En el centro del claustro hay un jardín de plantas aromáticas y medicinales que recrea el huerto original que cultivaban los monjes. Las puertas que se ven bajo las galerías daban directamente a las celdas de los canónigos, hoy convertidas en viviendas.
Me encantó ver cómo lo han integrado dentro del paisaje urbano. Es un pequeño remanso de paz con mucho encanto en pleno corazón del casco antiguo, con acceso gratuito desde la rue Sainte-Cécile o desde la place Saint-Salvi.
Hôtel Reynès
En la rue Timbal se encuentra uno de los edificios más bonitos del Renacimiento albigeois. El Hôtel Reynès, construido entre 1520 y 1530 por Roger Reynès, un rico comerciante de pastel (planta tintórea utilizada para teñir las telas y muy apreciada en la época), es una auténtica joya arquitectónica declarada Monumento Histórico en 1862.
Destaca la combinación de piedra y ladrillo rojo de su fachada. Pero la verdadera maravilla está en el patio interior, donde se encuentra una elegante logia italiana con columnas de capiteles toscanos y arcos de medio punto. Los detalles esculpidos en las enjutas, con ramas de laurel finamente cinceladas, son impresionantes.
En la fachada destacan dos bustos esculpidos de Francisco I y su segunda esposa, Leonor de Austria. La historia cuenta que Roger Reynès los mandó esculpir esperando recibir la visita del rey cuando este pasó por la región en 1533. El rey nunca llegó a verlos porque prefirió ir a Cordes-sur-Ciel.

También hay una torre renacentista que construyeron tras el ennoblecimiento de la familia en 1583. Era una forma de presumir de su ascenso social, ya que la riqueza de las familias se medía por la altura de sus torres.
Hoy el edificio alberga el espacio de promoción turística del Tarn. La entrada es gratuita y puedes visitar la Salle de la cheminée, antigua sala de recepción que ahora funciona como espacio de exposiciones.
Pont Vieux
El Pont Vieux (Puente Viejo), construido en el siglo XI, es uno de los puentes famosos de Francia y de los más antiguos en uso. Con 150 metros de longitud y 8 arcos ojivales, durante siglos fue el único punto por el que se podía cruzar el Tarn en esta zona.
En la Edad Media tenía una torre-puerta, una capilla y un puente levadizo. Y los comerciantes debían pagar un peaje por cada mercancía que pasaba. En 1820 su calzada fue reformada y ampliada, además, se revistió el puente con ladrillos.
Te recomiendo cruzarlo a pie hasta la orilla derecha del río, donde se encuentra el Barrio de la Magdalena, con la iglesia del mismo nombre.

En esta zona hay varios miradores, el mejor de ellos se encuentra entre el Pont Vieux y el Pont Neuf, junto al Museo Lapérouse. Este mirador ofrece la mejor panorámica de Albi: la catedral de ladrillo rojo elevándose sobre el río, con el Palais de la Berbie y los antiguos molinos reflejándose en el agua. Es la típica postal de Albi y uno de los mejores lugares para hacer fotos.
Otro de los miradores lo encontrarás en la Place du petit poulain, que ofrece una vista única del palacio y la catedral, ya que la perspectiva desde aquí les hace parecer un único edificio.
Museo Lapérouse
🕒 Horario:
- Enero, febrero, noviembre y diciembre: de 10:00 a 12:00 h y de 14:00 a 17:00 h (cerrado los lunes).
- Marzo, abril, mayo, junio y octubre: de 9:00 a 12:00 h y de 14:00 a 18:00 h (cerrado los lunes).
- Julio, agosto: de 9:00 a 12:30 h y de 14:00 a 18:30 h (abierto todos los días).
- Septiembre: de 9:00 a 12:30 h y de 14:00 a 18:30 h (cerrado los lunes).
💰 Precio: 4€.
Ubicado al otro lado del Tarn, en los antiguos molinos de Albi, rinde homenaje al navegante Jean-François Galaup, conde de Lapérouse, nacido en Albi en 1741.
Lapérouse dirigió una expedición científica alrededor del mundo en 1785 por encargo del rey Luis XVI. Estuvo al mando de dos fragatas, visitó Brasil y gran parte del Océano Pacífico. Desapareció con toda su tripulación en 1788 cerca de las islas Salomón.
El museo exhibe instrumentos de navegación del siglo XVIII, mapas, maquetas de barcos y objetos recuperados de los naufragios. Es pequeño pero muy interesante si te gusta la historia marítima.
El museo se encuentra enclavado en un edificio señorial muy cerca del Pont Vieux, y tiene una terraza con unas vistas extraordinarias del río Tarn, de la Catedral Sainte-Cécile y del Palacio de la Berbie.
Las orillas del Tarn – Berges du Tarn
Las orillas del río Tarn son perfectas para pasear, correr o hacer una ruta en bicicleta. El recorrido llamado «Échappée verte» (Escapada verde) sigue el curso del río durante varios kilómetros. Hay tres circuitos de diferente longitud, todos muy bien señalizados.

También es un lugar ideal para un picnic o simplemente para sentarse a contemplar la puesta de sol sobre el Tarn. Incluso puedes alquilar una canoa por unas horas.
La Pasarela – La Passerelle
Recientemente se ha construido una pasarela de 180 metros junto al puente ferroviario, que conecta el centro histórico de Albi con el parque de Pratgraussals. La pasarela se apoya en los pilares del puente ferroviario, aportando un toque de modernidad a esta antigua estructura.

Su forma ondulada incorpora miradores bajo cada uno de los siete arcos, ofreciendo unas vistas increíbles del Tarn y la Ciudad Episcopal. Es un verdadero placer pasear, sentarse en un banco y disfrutar del panorama.
Parque de ocio de Pratgraussals
En verano el parque de ocio de Pratgraussals, a un paso del centro histórico, es ideal para refrescarse. Es un parque enorme con un lago, amplias zonas verdes con sombra, una zona de skate park, una sala de espectáculos, un parque infantil, senderos para caminar, alquiler de kayaks y espacios para hacer picnic con mesas y barbacoas.
Cuenta con un amplio aparcamiento, por lo que puedes dejar allí el coche cuando vayas a visitar Albi. También dispone de área de autocaravanas.
Los mercados de Albi: el alma gastronómica de la ciudad
Si hay algo que define el espíritu de una ciudad francesa son sus mercados. En Albi tuve la suerte de coincidir con el mercado del sábado de la Place de la Pile, alrededor del mercado cubierto, y fue una experiencia sensorial increíble.
El mercado funciona de 7:00h a 13:00h. Los puestos rebosan de productos locales del Tarn: quesos artesanales, embutidos de Lacaune, foie gras, vinos de Gaillac, frutas y verduras de temporada. Los vendedores son encantadores y te explican con pasión el origen de cada producto.
Compré unos quesos deliciosos y salchichón de Lacaune que me llevé a casa. También probé la bougnette, un embutido local hecho con carne de cerdo, huevos y pan, todo envuelto en redaño. Es contundente pero buenísimo.
El mercado cubierto (Marché couvert), abierto de martes a domingo por la mañana, también merece una visita. Aquí encontrarás puestos permanentes de carniceros, pescaderos, queseros y verduleros. La Charcuterie Millas tiene fama de elaborar los mejores embutidos de la región, y la Fromagerie Emeline ofrece una selección espectacular de quesos del suroeste.

📱 INTERNET EN FRANCIA
Si necesitas conexión a internet en tu viaje a Francia, de todas las alternativas que conozco, la más barata y la que menos problemas da, es la tarjeta eSIM de datos de Holafly. Es una tarjeta virtual, con la que tendrás internet para poder comunicarte con los tuyos y utilizar las aplicaciones que necesitas para tu viaje, que se instala tan sólo escaneando un código QR. Si quieres comprar esta eSIM para tu viaje puedes hacerlo a través de este enlace. Por ser nuestro/a lector/a tienes un 5% de descuento al entrar desde ese enlace.
Gastronomía: los sabores del Tarn
La cocina del suroeste francés es una de las más ricas de Francia, y en Albi puedes degustar lo mejor de esta tradición gastronómica.
El cassoulet, ese guiso contundente de alubias blancas con confit de pato, salchichas y cerdo, es el plato estrella. Cada restaurante tiene su receta secreta. El foie gras también es omnipresente: en terrina, mi-cuit, poelé… Lo preparan de mil formas diferentes.
Otros platos típicos que debes probar son el pot-au-feu à l’albigeoise (un potaje con especialidades de la zona), los radis chauds au foie salé (rábanos calientes con hígado salado) y los respounchous (parecidos a los espárragos trigueros). Son platos tradicionales que no encuentras en muchos sitios.
De postre, no te pierdas la croustade aux pommes, una tarta de manzana con pasta fina y crujiente, o los gimblettes, unas galletas con forma de rosquilla aromatizadas con limón.
Para beber, además del vino de Gaillac, puedes probar la floc de Gascogne (un vino dulce aperitivo) o el armagnac después de comer.
Mis restaurantes recomendados en Albi
Restaurant le Bruit en Cuisine (22 Rue de la Souque)
Descubrí este restaurante casi por casualidad y fue todo un acierto. La entrada es bastante discreta, por un callejón lateral, pero cuando llegas al fondo te encuentras con una terraza increíble con vistas directas a la catedral de Santa Cecilia. La ubicación es espectacular.
La cocina es de mercado, tradicional francesa con toques contemporáneos. El menú del mediodía a 20€ tiene una relación calidad-precio excelente. También vi que preparan pizzas artesanales que tenían muy buena pinta.
El servicio fue atento y profesional. Tienen la cocina abierta, así que puedes ver a los chefs trabajando con productos frescos. El ambiente es agradable y relajado, perfecto para disfrutar de una buena comida sin prisas.
Te recomiendo reservar con antelación, sobre todo si quieres mesa en la terraza con vistas a la catedral. Merece mucho la pena.



La Forge du Vieil Alby (9 Rue de la Croix Blanche)
Es un restaurante acogedor en pleno centro. La cocina es regional con un toque moderno. Disponen de tres menús diferentes con mucha variedad, además de la carta. El más económico es un menú de 21€, que está muy bien en cuanto a relación calidad-precio.
Probé un risotto cremoso en caldo de remolacha con espárragos, un magret de pato perfectamente cocinado y de postre una Crème Brûlée de vainilla espectacular. El servicio es atento y el ambiente agradable.
Mapa de lugares que ver en Albi
Excursiones desde Albi
Cordes-sur-Ciel
A solo 25 kilómetros de Albi se encuentra Cordes-sur-Ciel, no sólo uno de los pueblos más bonitos de Occitania, sino de toda Francia.
Este pueblo medieval fortificado se alza sobre un cerro rocoso en el valle del Cérou. Fue fundado en 1222 como bastida para protegerse de las invasiones.
El nombre «sur-Ciel» (sobre el cielo) viene de los días de niebla, cuando el pueblo parece flotar sobre las nubes. Las calles empedradas, las casas góticas de piedra y las puertas fortificadas te transportan directamente a la Edad Media. Hay talleres de artesanos, galerías de arte y tiendas de productos locales.

La subida al pueblo es empinada, pero puedes tomar un trenecito turístico desde el aparcamiento de abajo. Las vistas desde lo alto son espectaculares. Te recomiendo ir un día entre semana para evitar las multitudes del fin de semana.
Si estás en Toulouse y no dispones de coche, tienes está excursión de un día a Albi y Cordes-sur-Ciel desde Toulouse con audioguía.
Los viñedos de Gaillac – vignoble de Gaillac
La región vinícola de Gaillac se extiende a lo largo del Tarn, desde el este de Albi hasta Saint-Sulpice. Es uno de los viñedos más antiguos de Francia, con tradición vitivinícola desde la época romana.
En Gaillac se producen vinos tintos, rosados, blancos secos, dulces y espumosos. Las variedades autóctonas como Duras, Braucol, Loin de l’Oeil y Mauzac dan vinos muy característicos. Muchas bodegas ofrecen visitas y degustaciones.

El Château de Lastours, una propiedad familiar del siglo XVI en L’isle-sur-Tarn, ofrece visitas guiadas por el castillo, los jardines a la francesa y las bodegas. El Domaine Gayrard en Milhavet propone incluso cestas de picnic con productos locales y vino para disfrutar entre las viñas.
El Lago de Laouzas
Si buscas naturaleza, el lago de Laouzas en los Montes de Lacaune es perfecto para una excursión. Este embalse artificial está rodeado de bosques y ofrece rutas de senderismo con vistas panorámicas impresionantes.

En los alrededores encontrarás la estatua-menhir de Laouzeto, una piedra de granito esculpida hace más de 5.000 años.
🚘 ¿NECESITAS UN COCHE DE ALQUILER EN TU VIAJE A FRANCIA?
Si prefieres la libertad de movimiento que te da el prescindir del transporte público y no dispones de coche propio en tu viaje a Francia, te proponemos alquilar un vehículo con AutoEurope, un eficaz buscador con el que encontrarás las mejores tarifas y ofertas.
Consejos prácticos para visitar Albi
Cómo llegar: Albi está a 75 kilómetros de Toulouse. Puedes llegar en tren desde Toulouse-Matabiau en aproximadamente 1 hora y 10 minutos. Los trenes regionales TER son frecuentes. Si llegas en coche, hay varios aparcamientos en el centro, algunos gratuitos en las afueras. Si vas a visitar Toulouse, en este artículo te cuento cuáles son los lugares que no te tienes que perder:
Qué ver en TOULOUSE: 20 lugares de la «Ciudad Rosa»
Cuánto tiempo dedicar: Con un día completo puedes ver lo esencial de Albi, pero te recomiendo quedarte al menos dos días para visitar la ciudad con calma y hacer alguna excursión a los alrededores.
Mejor época: Albi se puede visitar todo el año. La primavera y el otoño son ideales por las temperaturas agradables. El verano es la temporada alta, con más turistas pero también más animación. En julio se celebra el festival Pause Guitare, que atrae a músicos internacionales.
Visitas guiadas: La Oficina de Turismo organiza visitas guiadas de la ciudad episcopal y el casco antiguo de unos 45 minutos. Es una buena forma de conocer la historia y las anécdotas del lugar. También hay visitas temáticas sobre Toulouse-Lautrec o la arquitectura medieval.
Albi me sorprendió gratamente. Es una ciudad que no está masificada por el turismo pero que tiene muchísimo que ofrecer: patrimonio histórico excepcional, museos interesantes, buena gastronomía y un entorno natural precioso.
Lo que más me gustó fue ese equilibrio entre el patrimonio medieval perfectamente conservado y la vida cotidiana de una ciudad francesa auténtica. No es un decorado para turistas. Es una ciudad viva donde la gente trabaja, hace la compra en el mercado y se toma un café en las terrazas.
Si buscas un destino en el sur de Francia que combine cultura, historia, gastronomía y naturaleza sin las aglomeraciones de ciudades más conocidas, Albi es una elección perfecta. Te lo dice alguien que llegó sin grandes expectativas y se fue con ganas de volver.





